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El Príncipe Feliz. Cuento escrito por Óscar Wild y publicado junto a otros relatos en 1888 entre los que esta otro cuento muy conocido del autor “El Gigante Egoísta.

Oscar Wilde nació en Dublín Irlanda en 1854, falleció en París Francia en 1900. Escritor, dramaturgo, ensayista y cuentista, con destacadas obras entre ellas la más reconocida “El Retrato de Doran Grey.

Los cuentos. Cuando era un niño, antes de ir a la escuela, como a todo niño, o la gran mayoría, mi abuela o mi madre me leyeron cuentos. En el caso de mi abuela me contaba cuentos e historia que conocía, también me recitó poesía, mi abuela tenía una memoria increíble, todo lo que ella me contó y enseñó a través de la oralidad tuvo en mí un impacto inmenso que despertó y activó mi imaginación. Así se inició el relato de cuentos, oralmente y son parte básica de la cultura de todos los pueblos.

Tengo un especial recuerdo de mi infancia, un disco que tuve, disco de vinilo el que ponía en el tocadiscos y un narrador contaba los clásicos cuentos antiguos, aquellas historias recopiladas por los hermanos Grimm. Historias que ya adulto, con otra perspectiva descubrí que son de naturaleza bastante sombría y oscura, aún así la compañía Disney hizo películas de esos cuentos haciéndolos más populares aún. Recuerdo muy bien que no me cansaba de escuchar ese disco, porque en el formato que sea, leyéndolos, escuchándolos o viéndolos en películas esos relatos son hasta hoy historias fantásticas.

La mayoría de los libros de cuentos dirigidos a niños tienen ilustraciones, una imagen vale por mil palabras y es un potente referente para despertar la chispa de la imaginación. Están las películas, estaban los discos, hoy los podcast donde se puede ver y escuchar las historias de los cuentos. Aún así leer siempre será más estimulante, a mi parecer, despierta la imaginación de cada lector y mientras más joven o niño mucho mejor. De todas esas historias que me contaron, leyeron y leí siendo niño hubo una que me impactó de gran manera, ese cuento fue “El Príncipe Feliz”

El cuento en sí es cercano a la forma narrativa de las fábulas, es simple en su historia, pero con un potente mensaje o moraleja, su historia es esta. Una Golondrina pronta a emprender su viaje de emigración se cobija a pasar la noche a los pies de la estatua del Príncipe, sobre la golondrina caen lágrimas, la golondrina entonces le pregunta al Príncipe por qué llora. Él le contestó que mientras vivió, estuvo en su palacio rodeado de lujos y todas las comodidades, lejos de la realidad. Muerto, su espíritu desde la estatua podía ver toda la miseria y necesidad del pueblo que mientras vivió nunca vio, por eso lloraba. Desde ese momento la golondrina ayuda al príncipe a despojarse de las piedras preciosas que hay en sus ojos, en la empuñadura de su espada, de las láminas de oro que cubrían su estatua y las estregará entre los pobres y desposeídos a petición del Príncipe.

El principal propósito de las fábulas es entregar valores y principios básicos, por eso están principalmente dirigidos a niños para que desde pequeños conozcan valores como la nobleza, amabilidad, generosidad, misericordia, empatía, solidaridad entre otros. Propósito que heredan los cuantos o por lo menos en su origen ese es su propósito. Transmitir esos valores y principios fundamentales para la buena convivencia, valores que hoy en medio del individualismo exacerbado que se vive parecen estar en desuso.

Son esos valores y principios los que tienen gran protagonismo en “El Príncipe Feliz”. Eso fue lo que se quedó grabado en mi memoria, principios como el no ser una persona egoísta, y por el contrario ser generoso. Ser generoso incluso al punto de llegar a desprenderse de algo propio y preciado para ayudar al desvalido y desamparado. ¿Qué valor hay en desprenderse de esa prenda de vestir que no gusta? De esa chaqueta que ya no se usa o ese suéter viejo, eso está muy lejos de ser genuina generosidad.

Fueron los valores y principios los que quedaron grabados en mí. Porque para eso se han hecho estas historias, para ayudar a formar a los individuos. No guardé en mi memoria el nombre del autor del cuento, lo conocí muchos años, pero muchos años después. No deja de sorprender y hacer más memorable la trascendencia del valor de obra del autor el repasar lo azarosa de su corta existencia.

Oscar Wilde fue el segundo hijo de una prominente pareja de formada por un destacado médico oftalmólogo y una reconocida poetisa, paradójicamente fue un aristócrata. Un prodigio que de muy joven compuso poesía, considerado en su momento el más destacado dramaturgo de fines del periodo victoriano en Inglaterra. Entonces en el pináculo de su carrera fue acusado de tener una relación homosexual, fue llevado a juicio bajo el cargo indecencia grave y sodomía, siendo condenado a dos años de reclusión y trabajos forzados.

Se podría concluir que el dramático giro en su estatus de vida, pasar de la opulencia a ser encarcelado con convictos ordinarios, podrían ser la razón de la empatía demostrada en su obra por los desvalidos y desposeídos. No es así, en reclusión sólo escribió una carta considerada un ensayo y una vez recuperada su libertad un poema que se reflejaba las duras vivencias en prisión. Ya liberado Wilde como otros artistas dejaron Inglaterra perseguidos por la sospecha de su homosexualidad. Wilde se trasladó a Francia, cambió su nombre, como así también hizo su esposa con los nombres de sus dos hijos. Wilde murió en París en condiciones paupérrimas. Su obra por años fue relegada y escondida.

Aún así su obra está ahí indeleble con todo su profundo contenido, eso no se deteriora las personas sí. Las personas son falibles, cometen errores, pueden precipitarse desde la cúspide del éxito hasta la ignominia de estar privado de libertad. Pero más allá de los altibajos de su corta vida de Oscar Wilde está su verdadero legado, por lo que debe ser recordado, su obra literaria. La vida de Wilde en sí es una moraleja como en las de las fábulas y los cuentos.

Miguel de Unamuno y Jugo nació en Bilbao España-1864, falleció-1936. Destacado político, filósofo y escritor de la generación del 98. Se desempeño en variados y distintos géneros como la novela, poesía, ensayo y teatro. De entre sus obras más conocidas están “Paz en la Guerra” 1897 “Abel Sánchez” 1917 por supuesto “Niebla” 1914 la más reconocida de sus obras, a la que el propio Unamuno calificó de “Nivola” para hacer una separación entre su obra con la forma convencional de la estructura de una novela.

“Nada Menos que todo un Hombre” novela publicada en 1916, la que leí en la adolescencia es una novela corta, y no porque sea una historia corta es menos brillante que otras novelas de mayor volumen, por el contrario desborda pasión a raudales y con un título muy grandilocuente.

¿Qué hace a un hombre ser, Nada menos que todo un hombre? Difícil establecerlo y se podría estar discutiendo sobre el tema tiempo indeterminado. Para principios del siglo pasado cuando Miguel de Unamuno escribió el libro sí había un modelo de hombre, un modelo determinado por siglos y siglos de patriarcado, y totalmente conservador. Modelo al que en momentos del relato, a modo de crítica Unamuno caricaturiza en la forma de actuar Alejandro Gómez, uno de los dos personajes centrales de la historia

El personaje principal es Julia Yáñez. Personaje a través del cual Unamuno también hace una crítica al estereotipo del modelo de mujer de fines del siglo XIX de principios del siglo XX. Personaje lleva toda la carga histórica que arrastraban y que arrastraron las mujeres hasta el siglo pasado, los cambios de mentalidad y de trato hacia las mujeres han comenzado a producirse en este el primer cuarto del siglo XXI.

En la historia Julia es una joven muy bella, la más bella de la localidad en que vive. Belleza a la que su padre piensa sacar el mayor beneficio y superar la precaria condición económica en que se encuentra la familia ¿De qué forma? De la forma en que se hacía en ese tiempo y en tiempos aún más pretéritos, entregando en matrimonio a la hija al mejor partido, es decir al pretendiente con mayor cantidad de dinero. En tiempos pretéritos a quien se presentase con la mayor o mejor "Dote".

Recuerdo una oportunidad en que comenté que el matrimonio en su origen era un contrato de palabra. Una mujer presente me dijo que la antigüedad a las mujeres no se les consideraba su opinión al momento de pactar los compromisos de matrimonios. Eso es muy cierto, entonces le dije que el contrato por supuesto que no consideraba a la mujer, mucho menos su opinión, el contrato era entre el pretendiente y el padre de la mujer.

La génesis del matrimonio, sobre todo en occidente judeocristiano es; un hombre busca con quien perpetuar su linaje y progenie, ofrece una dote a otro hombre, padre de una joven con la cual cumplir su propósito de continuar su linaje. La joven debía ser virgen, de no ser así el valor de la dote era significativamente más bajo. El cariño y el amor no figuraban en ninguna parte del contrato, el cariño y el amor podrían llegar con el tiempo. Esa es una frase que leí y escuche de forma concreta y real siendo niño, adolescente y joven. Incluso en más de alguno, o muchos casos el cariño y el amor no llegaron nunca, sólo quedó el acostumbrarse a la persona que se tenía al lado y la felicidad que podía llegar a tener una mujer con la llegada de los hijos.

En la historia de Unamuno la disyuntiva en que se encuentra el personaje de Julia es que su padre accede a cederla en matrimonio a Alejandro Gómez por la fortuna que este poseía. Entonces Julia vive la incertidumbre de saber si él realmente la quiere, sí la ama, o se ha casado con ella para lucirla con un bello trofeo. Ese es el conflicto central de la historia y la mayor crítica de Unamuno a la sociedad del tiempo en que vivía. Al modelo de la mujer sumisa y al estereotipo del hombre machista que tiene prohibido demostrar sus sentimientos. Julia se rebela en su intención de saber si él realmente la ama o no, Alejandro por su parte permanece inmutable, estoico en su postura de ser “Nada menos que todo un Hombre”. Así la pareja entra en el desvarío que caen las relaciones cuando no son sinceras dando paso a la intriga y la desconfianza. Círculo vicioso del que cuesta mucho salir y en muchas ocasiones con resultados y consecuencias fatales.

La novela de Unamuno es una radiografía de la sociedad de ese tiempo, no debieron ser pocas las mujeres que tuvieron que contraer matrimonio en las mismas condiciones que el personaje de Julia, sin amor de por medio y prácticamente sin conocer a quien se convertiría en su esposo. En un punto de la historia Alejandro cambia, le demuestra todo los sentimientos contenidos en él, todo el amor que sentía por la mujer con la que compartía su vida, tarde pero lo hace. No pocas debieron ser las mujeres que en sus matrimonios no tuvieron, ni recibieron profusas muestras de cariño, tampoco amor. En casos peores sólo recibieron humillación y violencia. Mucho peor ha sido en los últimos tiempos en que tipos creyéndose los dueños de las vidas de sus conyugues, al tener una en la relación, han creído que tienen el derecho de quitarles las vidas a esas infortunadas mujeres. Tal vez mucho no han evolucionado algunos especímenes del género masculino desde los tiempos en que Unamuno escribió su breve novela con una profunda verdad.

Vale señalar que la novela tiene tres adaptaciones al cine, Todo un Hombre” 1943 film argentino, Pierre Chenal director. “Nada menos que todo un Hombre” 1971, Rafael Gil director. “Todo un Hombre” 1982, Rafael Villaseñor director.

Mario Vargas Llosa nacido en Arequipa, Perú en 1936. Destacado escritor que incursionó en variados ámbitos literarios como novela, cuento, ensayo, periodismo y dramaturgia. Candidato a la presidencia del Perú en 1990. Ganador del premio Nobel de literatura en 2010, creador de una vasta obra literaria de la cual se han hecho múltiples adaptaciones a la televisión, teatro y cine.

Recuerdo vivo son las imágenes que tuve en mi mente cuando estudiando secundaria leí el “El Desafío”; cuento que narra un duelo a cuchillo entre dos rivales para poner fin a sus rencillas, ocurre durante la noche, como un rito clandestino, situado el lecho del río Piura que da nombre a esa cuidad de Perú.

Años después descubrí el libro en que está contenido este cuento, el libro es “Los Jefes”, publicado en 1959 que contiene esa y otras cinco historias: “El Hermano Menor”, “Día Domingo”, “Un Visitante”, “El Abuelo” y “El Desafío”. Historia que me estremeció e impactó por su visceralidad explicita. Desde 1980 se sumó el relato corto “Los Cachorros” publicado en 1967 pasando a ser la edición de “Los Jefes, Los Cachorros” el único libro de relatos cortos de Vargas Llosa.

“Los Jefes” fue publicado cuando Vargas Llosa era un joven veinteañero y los relatos son un reflejo de ese periodo de la vida del autor. Las historias desbordan de testosterona emergente en ese periodo de transformación de adolescente a hombre. En la historia de “Los Jefes” los personajes son niños y adolescentes, donde esa transformación está presente en plenitud y efervescencia. Así también en el caso de los personajes jóvenes y adultos, expresada de forma distinta, pero aún así presente, incluso en la historia protagonizada por un anciano.

¿Por qué testosterona? Porque en los relatos esos niños, adolescentes, jóvenes y hombres actúan y reaccionan movidos por ese impulso básico ligado a la virilidad. Se alzan en protesta, lanzan desafíos de pruebas físicas, pactan duelos a muerte, actúan por desquite o venganza para probar y demostrar que su virilidad no es menor que la de otro hombre. Es un impulso básico, carece de lógica y razonamiento. Pero es algo intrínseco, primigenio e inculcado por tradiciones arcaicas en cada hombre, como aquello de”los hombres no lloran”.

“Los Cachorros” es la historia de un grupo de niños, su amistad y su recorrido hacia la adultez. Relato centrado en el personaje de “Pichula Cuéllar” que en un incidente dramático y sangriento pierde su miembro, su pene, de ahí su apodo. Hecho que lógicamente cambia su vida, y en adelante se vuelve violento, arriesgado y desprejuiciado en un intento de validar su virilidad cercenada. Cuéllar persiste en su actitud beligerante en su intento de suplir con ese tipo de emociones el no poder comprometerse con una mujer y así será durante su corta y convulsionada vida.

Tan patente como las imágenes que visualicé al leer “El Desafío” es el recuerdo de haber caminado una noche de invierno, entre compañeros de curso y otros alumnos de mi escuela, hacia una cancha de tierra abierta, sin rejas. ¿Por qué fuimos? Porque ahí en la oscuridad, apenas iluminados desde lejos por la escaza luz del alumbrado público, dos de nosotros se dieron de golpes de puño hasta que uno no pudo más, o alguien intervino, no recuerdo bien como acabó. Para ese momento contaba con once o doce años, creo que el impacto que sentí años después cuando leí “EL Desafío” fue porque el duelo a cuchillo en la oscuridad narrado por Vargas Llosa me hizo recordad esa noche de invierno.

“Los Jefes” me lleva a recordar una ocasión durante el curso de segundo año de secundaria, cuando con todos mis compañeros abandonamos una clase a modo de protesta y desafío a una medida de la autoridad que consideramos injusta, no conseguimos nada y lógicamente recibimos una sanción. Pero la sensación de ese estado de subversión, bajo un régimen autoritario como fue la dictadura en Chile, fue desbordante y fascinante. La adrenalina, la excitación de estar ahí participando de un acto de rebeldía, la angustiosa incertidumbre, eso no lo he olvidado hasta hoy. Esas mismas emociones están como nudo central en el relato, ya que son muy comunes, el autor las puso en su relato situado en una localidad de su Perú natal, pero puede ocurrir allá en Perú, acá en Chile, como en cualquier otro lugar del mundo, ¿Cuántos siendo estudiantes? Alguna vez deliberadamente no fueron a la escuela y se fueron a recorrer la ciudad, no deben ser pocos los que lo hicieron.

Los otros relatos del libro tienen como motivo central la venganza y el desquite. Reivindicar el honor y orgullo que se creen mancillados, ultrajados, sea este impulso justificado o no. Porque cuando se actúa dominado por impulsos, no pensando o razonando lógicamente los resultados por lo general son desastrosos, como en los relatos de Vargas Llosa y muchas otras historias así lo demuestran.

“Los Jefes, Los Cachorros” son relatos beligerantes, de violencia, de masculinidad exacerbada y falta de raciocinio propia de niños, adolescentes y de hombres que no controlan la cólera y la ira. Hombres pasionales como decía Fiódor Dostoievski refiriéndose a los hermanos Karamazov. Por eso esas historias y relatos debieran ser cancelados y omitidos, en el ejercicio que se ha vuelto relativamente popular de cancelar lo políticamente incorrecto. Por supuesto que no. Aunque sean historias duras, difíciles son un testimonio de un periodo de la historia, una muestra de tradiciones, costumbres y formas de educar, hoy desusadas y se la considere errónea. Para no repetir la historia, hay que revisar la historia, para no cometer los mismos errores, no borrarla o hacer como si algunos hechos no hubiesen ocurrido. Para así educar mejor a las generaciones venideras, para que de pequeños los niños tengan más conciencia, no inculcar ideas arcaicas como el machismo y de paso la violencia hacia la mujer, leer nos hace ser más reflexivos y de paso ser mejores personas.

Destacar que “Los Cachorros” tiene una adaptación cinematográfica, película del año 1973 producción mexicana, escrita y dirigida por Jorge Fons.

Como comunicador audiovisual, ese es mi título, título técnico. Como amante del cine en este blog comentaré películas, algunas series. Principalmente películas que me impactaron por sus historias, puesta en escena, producción y cinematografía.

Let the right one In. Película sueca del año 2008. Dirección de Tomas Alfredson, basada en la novela Déjame Entrar de John Ajvide Lindqvist, que también escribió el guión para la película. Deja entrar al correcto. Esa es la traducción del título de la película. La frase del título alude al mito de que un vampiro no entrará a un lugar, a una casa o a un hogar sino es invitado a entrar. El título alude a que sí vas a dejar entrar a uno, que sea el correcto, para que se convierta en tu amigo, tu cómplice o pareja.

La película nos muestra a Eli, la niña vampira. Lo hace de forma intimista, inquietante y de una forma muy cercana a la realidad. Exenta del glamur con que han sido adornadas otras historias de vampiros de la cinematografía, principalmente la hollywoodense. No, aquí no hay glamur, ni seducción. La condición de la existencia esta niña vampira es solitaria y precaria. Con graves, dramáticas y terribles repercusiones en el entorno donde consigue ocultarse y sobrevivir. Ese es el gran dilema de esta niña vampira ocultarse y buscar la forma de sobrevivir, existir sin que se sepa que existe. Como debiera ser el caso, de la existencia real de un ser con ese tipo particular de condición.

Y está Oskar. Un chico tan solitario como Eli. Un chico carente de afecto, que lleva la carga la separación de sus padres y de tener adaptarse en medio de la sociedad a partir de un hogar disfuncional. Un chico que existe, pero que pareciera no querer existir, para no sufrir el bullyng del que es víctima. Así se en medio de esa soledad que sobrellevan se encuentran Eli y Oskar. Dos marginados solitarios que necesitan compañía y afectos, circunstancias que hacen que surja la relación de amistad entre ambos.

Una historia sombría y oscura, que en el fondo narra la necesidad de cada individuo, sin importar su condición, de buscar hasta encontrar un complemento, una compañía o una pareja. Aunque esto tome la vida entera, o muchas vidas para llegar a encontrar, como dice el título de la película, al correcto.

Dejar entrar al correcto. El dilema de elegir, porque elegir implica asumir el riesgo de tener aciertos y yerros. Se conoce a alguien, se siente atracción, se establece una relación que puede terminar en un compromiso de vida. En ese momento nadie se pregunta ¿Sí se está dejando entrar al correcto? Cierto es que nadie asume un compromiso pensando en que se va a fracasar, aún así los casos de fracasos están ahí. Los hay dramáticos, donde después de haber declarado amor, se llega a provocar daño y agresiones a quien se dijo amar en forma incondicional. Como si en realidad fueran seres que succionan, no la sangre, sino la vida y la existencia. Los tristes casos de femicidio están ahí y son reales. Están también los asesinatos cometidos por mujeres, defendiéndose del maltrato habitual y cotidiano de parte del hombre que les declaró amor. Es la incertidumbre y los riesgos que implica la vida. Cuando se deja entrar a alguien en nuestro corazón, como saber si se está dejando entrar al correcto.

Como producción europea. La película tiene mucha distancia con las producciones hollywoodenses del género. Si bien tiene el recurso de efectos especiales, no abusa de ellos, el empleo del C.G.I (imágenes generadas por computador) el recurso es puntual en algunas escenas para resaltarlas de forma útil y sobria. Lo mismo el empleo del maquillaje. Si bien “Deja entrar al Correcto” es una película de vampiros. No se ven en esta producción transformaciones efectistas, los típicos colmillos de la imaginería del género, ni abúndate cantidad de sangre derramada a raudales. Sí esto no le resta a la película carga de suspenso, dramatismo. Que Eli, la chica vampiro tenga una apariencia frágil, no significa que no sea peligrosa, y tiene momentos en que es totalmente aterradora.

“Deja entrar al Correcto” una película de género distinta, que nos desafía a entrar en ella y nos reta a verla, como a apreciarla.

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